lunes, 2 de enero de 2012

El fabuloso cometa Lovejoy



Hace tan sólo un mes ni siquiera sabíamos que existía. Pero de pronto apareció e hizo algo verdaderamente sorprendente: sobrevivir a un vuelo rasante al Sol.Y luego, comenzó a asomar en el cielo de la madrugada, desplegando una impresionante cola. Una estela fantasmal que los observadores australes pudimos contemplar: aquí está la foto, tomada el lunes pasado, desde la laguna de Chascomús a las 4.05 de la mañana por el autor de esta nota.
Por Mariano Ribas (Página/12 suple Futuro)

Como tantas, tantísimas otras veces, el cometa más brillante de los últimos cinco años (después del magnífico McNaught,
de enero de 2007) fue descubierto por un astrónomo amateur. En la noche del 27 de noviembre, Terry Lovejoy estaba patrullando el cielo austral desde su observatorio particular, en Thornland, un pequeño suburbio de la ciudad de Brisbane, Australia. Lovejoy había tomado cientos de imágenes, utilizando una sofisticada cámara CCD, acoplada a su fiel telescopio (de tipo Schmidt–Cassegrain) de 20 cm de diámetro.
Al revisar las fotos, llegó la sorpresa: “En una serie de imágenes noté un objeto borroso que cambiaba de posición rápidamente –cuenta el astrónomo–, pero como no estaba seguro que fuese algo real, anoté un breve comentario que decía ‘posible reflejo’”.
Lovejoy volvió a tropezar con el “posible reflejo” dos noches más tarde. Y ya no le quedaron dudas: era un objeto borroso ubicado en plena constelación de Centauro, se movía hacia el Este, y apenas tenía un brillo de magnitud 13 (es decir, unas 600 veces menos brillante que las estrellas más pálidas que podemos ver a ojo desnudo). Era el tercer cometa que encontraba en forma directa (los otros dos los descubrió en 2007). Y el cuarto si tomamos en cuenta uno que detectó revisando imágenes del telescopio espacial SOHO.
El viernes 2 de diciembre, el Minor Planet Center, de la Unión Astronómica Internacional, oficializó el descubrimiento: el cometa Lovejoy, catalogado como C/2011 W3, estaba entre nosotros. Un nuevo mazacote de roca y hielo se había descolgado de las profundidades del Sistema Solar, en camino hacia nuestra estrella. Y sin que nadie, ni siquiera su propio descubridor, lo imaginara, el cometa Lovejoy se convertiría en una de las mayores sensaciones de la astronomía cometaria de todos los tiempos.

COMETA “RASANTE AL SOL”

A poco de su descubrimiento, los astrónomos trazaron la órbita del Lovejoy y se dieron cuenta de algo particularmente interesante: a mediados de diciembre pasaría extremadamente cerca del Sol. A menos de 200 mil kilómetros de la fotósfera (la “superficie” solar). De hecho resultó ser un nuevo integrante conocido de la famosa familia Kreutz de cometas “rasantes al Sol”. Fue, justamente, Heinrich Kreutz, un astrónomo alemán del siglo XVIII, quien los estudió. Y demostró que eran los incontables restos de un primigenio cometa gigante, que se despedazó al acercarse demasiado al Sol en el siglo XII (puntualmente, parece haber sido el “Gran Cometa de 1106”). La mayoría de los Kreutz son muy pequeños (en el rango de 10 a 100 metros), y suelen pasar completamente desapercibidos. Pero de tanto en tanto aparece alguno que da la nota, como el maravilloso Ikeya–Seki, de 1965, que fue el cometa más brillante del siglo XX, y uno de los más notables de toda la historia.
Teniendo en cuenta su brillo en los primeros días de diciembre, los astrónomos estimaron que el núcleo del C/2011 W3 medía unos 100 o 200 metros de diámetro, a lo sumo. Y teniendo en cuenta eso, todos –incluyendo el propio Terry Lovejoy– pensaron que lo más probable era que el pobre cometita se fragmentaría y evaporaría completamente al alcanzar su perihelio (el punto de mínima distancia al Sol). O tal vez antes. Y eso ocurriría el 16 de diciembre.

DESAFIANDO AL SOL

En los días previos a esa fecha, todas las miradas de los astrónomos estuvieron puestas en las imágenes tomadas por el telescopio espacial SOHO (Solar and Heliospheric Observatory), un formidable aparato de la NASA y la ESA (Agencia Espacial Europea), que viene estudiando el Sol desde 1995.
Entre otras cosas, y esto es lo que más nos interesa en este caso, el SOHO cuenta con dos “coronógrafos” que bloquean el enceguecedor disco solar, permitiendo observar en detalle su mucho más tenue “corona” (la enorme y despareja atmósfera externa del Sol, compuesta de gas ionizado, y con una temperatura de millones de grados). Y bien, resulta que, el 14 y 15 de diciembre, el cometa Lovejoy entró en el campo visual de los coronógrafos del SOHO: mostraba una larga cola de gas y polvo, y un brillo muy intenso.
Pero, claro, al estar tan cerca del Sol, era imposible verlo desde la Tierra. Y llegó el momento culminante: a la 0.30
hora universal del 16 de diciembre (las 21.30 del día 15 en la Argentina), el cometa de Terry Lovejoy alcanzó su perihelio, pasando a tan sólo 186 mil kilómetros del Sol. Nada, teniendo en cuenta que nuestra estrella mide casi un millón y medio de kilómetros.
Atravesar la corona solar, ese infierno de infiernos, era una prueba demasiado arriesgada para un pedacito de hielo y roca.

LA SORPRESA...

Y contra todo pronóstico, contra toda lógica inicial, y para la alegría de todos los observadores del cielo, el cometa Lovejoy sobrevivió: horas después del perihelio, el C/2011 W3 emergió del otro lado del Sol.
“Apenas podía creerlo. Para ser honesto, nunca pensé que tuviera chances de sobrevivir... esto excede todas mis expectativas”, le dijo Terry Lovejoy a Sky & Telescope, la revista de astronomía más popular del mundo. Y agregó: “La cobertura del momento del perihelio por todos esos observatorios espaciales fue impactante”. Sí, porque, además del SOHO, otros instrumentos también registraron “en vivo” lo que parecía increíble: el SDO (Solar Dynamics Observatory, de la NASA), las sondas gemelas Stereo (NASA), el microsatélite Proba2 (ESA) y el Hinode (JAXA, la agencia espacial japonesa).
Videos
http://sohowww.nascom.nasa.gov/pickoftheweek/old/03dec2011/

Las imágenes del SDO, por ejemplo, mostraron la cola del cometa totalmente alterada y retorcida (seguramente afectada por el gas ionizado y los campos magnéticos de la corona solar).
Como el Ave Fénix, el cometa que había sobrevivido a lo peor, comenzó a alejarse del Sol, aparentemente sano y salvo. O al menos, mayormente intacto. ¿Cómo podía ser?
Por empezar, los astrónomos tuvieron que retocar sus estimaciones iniciales: todo indica que el núcleo del C/2011 W3 debió ser mucho más grande, tal vez de 1 o 2 kilómetros de diámetro. Eso permitiría que, a pesar de haber sublimado buena parte de sus gases helados durante el perihelio, todavía conservara una masa apreciable. Por otra parte, este increíble caso de supervivencia cometaria obliga, también, a revisar ciertas ideas acerca de la composición, estructura y solidez de estas “bolas de nieve sucias”.

...Y LA GLORIA

Después de la sorpresa, vino la gloria. Apenas unos días después del perihelio, hacia el 18 y 19 de diciembre, el cometa Lovejoy ya se había separado, visualmente, varios grados del Sol. Y entonces hizo su entrada triunfal en los cielos australes. Con la magnífica constelación de Escorpio como telón de fondo, muchos astrónomos amateurs del Hemisferio Sur (especialmente en Australia y en la Argentina) comenzaron a observar al C/2011 W3 a simple vista durante el crepúsculo matutino, y en zonas alejadas de las ciudades. Primero, con mucha dificultad.

Pero luego, a medida que el cometa se separaba más y más del Sol, la tarea se hizo más sencilla: durante el fin de semana de la Navidad llovieron reportes de felices observadores que, por fin, veían al cometa más sorprendente y brillante de los últimos cinco años (después del magnífico McNaught, en enero de 2007). Según esos reportes, e incluso por nuestra propia experiencia, durante el pasado fin de semana de Navidad, el Lovejoy mostró una cola de entre 20 y 30 grados de largo. Tanto, que esa larguísima estela de gas y polvo asomaba sobre el horizonte Sudeste, al menos dos horas antes que la “coma” del cometa.
La foto que acompaña a este artículo fue tomada apenas pasadas las 4 de la mañana del pasado lunes 26, muy cerca de la orilla de la laguna de Chascomús, frente a la ciudad.
Y da una idea bastante cercana a lo que se veía a ojo desnudo. Durante estos últimos días, el fabuloso cometa Lovejoy siguió trepando en el cielo de la madrugada. Y si bien ya no resulta nada fácil de ver, su larga y fantasmal estela aún se observa a simple vista en cielos muy oscuros y transparentes. Es la inevitable despedida de un cometa que ya hizo historia.

viernes, 11 de noviembre de 2011

Nuestro planeta en vivo, desde la Estacion Espacial Internacional



Aquí comparto esta interesante cámara que envía streamming (vídeo en vivo por internet) desde la Estación Espacial Internacional.

Volamos en vivo sobre nuestro planeta, escuchando las comunicaciones de los astronautas, allá arriba.


Cada 91 minutos da una vuelta al planeta, así que cada 45 minutos enfoca al lado oscuro o sea donde es de noche y allí no se ve nada. Generalmente solo se escucha el audio entre la estación y el control tierra.


Es un punto de vista impresionante, que en vivo y en directo nos conecta con una perspectiva distinta, lejos de este anclaje que la gravedad nos impone y hace que caminar pegados al suelo.


Link al Streamming de la ISS

este link les pedirá que abran la conexión con algún reproductor y listo.

Muchas veces van a ver nubes y mares. Con suerte el reflejo del sol, atardeceres/amaneceres. En algunos momentos mueven la cámara y pueden ver los módulos de la estación. Otras veces la cámara va adentro y vemos alguna actividad de los astronautas.
Todo esto desde arriba de nuestras cabezas!

Disfruten el viaje!

aquí, una muestra con una cámara con mejor resolución:
se ven tormentas eléctricas y luces de ciudades. Recorre desde California, América central hasta el norte de nuestro país:

martes, 9 de agosto de 2011

Día de la Pachamama - Crónica


Este invierno, viajando por los valles Calchaquies de Tucumán y Salta, conocimos junto a Ali, mi mujer, lo que es la celebración de la Pachamama, considerada por muchos de los habitantes del noroeste argentino como el comienzo de un año nuevo.
Esto es porque a partir de agosto aparecen los primeros brotes y la vida de la naturaleza comienza a salir de su invernal letargo.

La Pachamama o Madre Tierra, la naturaleza, la vida se la celebra con reuniones, cantos, ofrendas y ceremonias.

Pasando por Amaicha del Valle, nos enteramos de este acontecimiento y decidimos quedarnos para vivirlo.

Este es un pueblo ubicado a medio camino entre Tafí del Valle (Tucumán) y Cafayate (Salta), a unos 20km de las ruinas de los indios Quilmes. Según el cartel que esta en su entrada, cuenta con 5000 habitantes y esta a 2000 metros de altura.
Amaicha es muy conocida por los festejos de carnaval que se realizan en febrero, los cuales son multitudinarios y dicen que son organizados más con fines turisticos En cambio, esta celebración es más íntima y profunda.

Cuando llegamos el 31 a la tarde, el pueblo estaba con muy poco movimiento y si uno no viene con el dato es muy posible que se pierda lo que estaba por pasar. Por lo poco que sabiamos, algunas casas de familia y un centro cultural eran los lugares donde la gente se reuniría para, a partir de medianoche, comenzar la vigilia, la cual culminaría con los rituales del amanecer y del mediodía del primero.

Por las cosas de la vida, encontramos a la familia Andrade, lugareños, descendientes de pobladores originarios. Muy bien no se a que rama aborigen pertenecen, por la zona existieron varias, desde los Diaguitas, Quilmes, Tafís u otras. Lo cierto es que sí se que son personas sencillas, abiertas, generosas y agradecidas de la naturaleza.

Su casa, un rancho con su pequeño huerto (mayormente viñas), gallinas, caballos y un patio rebosante de hospitalidad.Nos abrieron sus puertas y su corazón.

Llegamos a eso de las once de la noche y hasta las doce, compartimos una ronda de fraternidad, guitarreada, chistes verdes y un poco de baile, todo esto alrededor de una fogata que intentaba aplacar el intenso frio que caía sobre el pueblo y toda la argentina (¿recuerdan ese fin de semana de frio?)

Al dar las doce, como si fuera el año nuevo tal como lo conocemos (el del 31 de diciembre), hubo saludos para todos y a brindar con té de ruda, según la tradición. Parece ser que la ruda cura y limpia. Y ahí, sin más preambulo, la reunión se terminó y eso sí, quedamos para los que quisieran participar, a las 7 am en el mismo lugar.

Frío, frío y mucho frio a esa hora. Ahi estuvimos, preparandonos para el momento, tomando más té de ruda (todo el que iva debia tomarlo, tal cual reza la costumbre). En grandes ollas comienza a cocinarse el maiz para el locro que se comerá al mediodía. Más gente llega, el corazón se agranda y somos como unas treinta personas.

Los dueños de casas, una pareja mayor (el 83 y ella 77, aunque para mi la anotaron mal y tiene mas) no paran de organizar y a atender a todos. Llegan sus hijos mayores (son los dos que aparecen junto a la doña en los videos)

Comienza el ritual, se queman hierbas a manera de incienso y se hace un proceso de limpieza, de las personas,de la casa y alrededores. El próximo paso es ir hacia un pequeño cerro, a unos 200 metros de la casa. Todos en fila india, por detras de Doña Celia, que atavidad con su poncho rojo, una vincha ceremonial y una pluma en la mano, se encarga de llevar adelante la congregación.
En la tradición de la celebración, las mujeres más ancianas (y sabias) son las que hacen de comunicación con la Pachamama.

En el cerro, junto a una bandera de la comunidad aborigen, nos reunimos alrededor de una apacheta. Esta es una pila de piedras, de caracter sagrado.

Allí uno de los hijos, hace un pozo en el piso, preparando el lugar para las ofrendas. En ese momento, Doña Celia da la bienvenida al padre Sol, Inti, que en ese instante aparece por encima de los cerros que rodean amaicha. Los rayos de sol no dan en la cara y es una experiencia bastante indescriptible. (Ver video Ceremonia en el dia..)



Luego nos desplazamos unos metros, abajo de un árbol cercano, buscando una piedra que fue elegida previamente. Esta piedra la dan vuelta y hacen una predicción de como será el año. Hablando de sequía, lluvias y trabajo. La pachamama es la fiesta de la fertilidad y los pueblos agricolas necesitan mucho de la naturaleza. (Ver video Lectura de la piedra)


Como última acción del ritual, se hacen las ofrendas a la Pachamama. Estas las podimos presenciar afortunadamente en el hotel donde estabamos por, que por casualidad, los Andrade tenía relación con el dueño del hotel y por no se que intercambio, hicieron parte de la ceremonia allí.(Ver video Ofrendas y palabras)



Como toda la mañana, hacia mucho frío y mucho viento. En el video un poco se mete el sonido del viento y no deja escuchar bien las palabras que se dicen.
En las ofrendas además de doña Celia que oficia como principal conductora, todos participan dejando en el pozo, todo tipo de regalos: agua, maiz, semillas, romero, vino, cerveza, papa, pan y todo lo que se le quiera dar a la tierra o pachamama.
Cuando cada uno da su ofrenda, puede decir algunas palabras de agradecimiento y la frase que se dice es: "Pachamama, kuciya, kuciya" (Pachamama, ayudame, ayudame).

Una experiencia increible, de mucha emoción y mucha conexión con la naturaleza y los seres humanos. Gracias a la familia Andrade por su generocidad, apertura y disponibilidad total.







viernes, 24 de junio de 2011

Luis Zamora en Metro y Medio (entrevista)

Utopía, contracultura, idealismo.
Pueden ser cualidades que bien representan a Urano y Neptuno. Una mirada distinta de como se encara el tema del poder (plutón).
Una perspectiva que choca por su coherencia y sentido común.
La sociedad (saturno-luna) esta preparada para un cambio tan radical. Tal vez dentro de muchos años, digamos Zamora tenía razon. Por que no ahora?

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